Durante décadas el mundo capitalista, autoproclamado "mundo libre" liderado por Estados Unidos (USA) ha peleado una oscura y siniestra "guerra fría" para evitar el avance del comunismo, liderado desde siempre por la desaparecida Unión Soviética (URSS) Ha sido la guerra más cara de la historia, la más larga del siglo XX y de la que menos datos se tienen. Desde la Pereztroika y la caída del muro de Berlin, el mundo libre vive la euforia de la victoria. Parece que por fin el comunismo dobló las manos y se rindió ante las hamburguesas y la cocacola, antes de hacerlo con los misiles y los bombarderos. Países como Cuba o Corea del Norte están prácticamente deshauciados sin el soporte del gigante comunista. Las estatuas de Lenin, de Stalin que se acumulan en los basureros son ya reliquias apenas miradas de reojo por la nostalgia.
El comunismo parecre languidecer, agonizar, ahogarse en este océano de hipercapitalismo salvaje actual que odia los ideales, ya sean buenos o malos, y devora insaciable cualquier brote de autenticidad. El enemigo rojo ha desaparecido del mapa, ¿o no? No, queda aún un último reducto del poderoso enemigo: China. Una China comunista que quizá haya encontrado por fin, la formula secreta para vencer al capitalismo. ¿Se puede destruir al "mundo libre"? ¿Con misiles? ¿con ejercitos? No hacen falta. Acabarán con el capitalismo de la manera más simple: uniéndose a él.
Antes del 2010, la población china (sin contar con la población de las Regiones Administrativas Especiales de Hong Kong y Macao o Taiwán) superará los 1.400 millones de habitantes, mucho más que Europa y América juntas. Su potencial de consumo es ya tan grande, que practicamente podrían absorver toda la producción de todos los proveedores actuales del mercado. Por suerte para nosotros, la mayoría de los chinos siguen viviendo en la precariedad retrógada envasada en el comunismo rural.
¿Está el sistema capacitado para soportar el peso del gigante del consumo que se le viene encima? Años atrás Humberto Eco, al que sin duda podemos catalogar como persona inteligente, pronosticó (por no usar la palabra advertencia) que no habría producción suficiente en el planeta para abastecer este nuevo mercado. Eco usó un ejemplo muy gráfico: "Si todos los chinos quisieran limpiarse el culo con papel de baño, no habría bosques suficientes en la Tierra para fabricarlo." China será para el capitalismo como un insaciable agujero negro, que terminará por devorar todo lo que encuentre a su alrededor.
China en menos de una década ha pasado de ser el sexto, al segundo consumidor de petroleo del mundo. Dentro de un par de años será el primer consumidor de este preciado líquido. ¿Qué pasará dentro de una década? ¿Tiene China el derecho de arrebatarle a USA el puesto de "número uno" en consumo? Yo diría que según las reglas no escritas del mercado, sí.
Para satisfacer la futura demanda de energía y viendo el fin de los combustibles fósiles, China tendrá que construir una central nuclear cada año durante los proximos 20 años, y claro, Rusia ya está en primera fila ofreciendo sus valiosos servicios. Quizá deberían meter el uranio en bolsa.
Avaricioso, el primer mundo está deseando que China se ponga a comprar, viéndola a corto plazo como la salvación económica para muchos mercados ahora en crisis. Pero hace falta dinero para comprarpar, y para obtener ese dinero hay que vender y así, se llena el mundo con productos orientales más baratos capaces de colarse y competir incluso sin pasar por aduanas, arruinando a todos sus competidores del "mundo libre". Tendríamos que resucitar a karl Marx para entender y poner en claro ésta complejidad macroeconómoca, antes de que se nos caiga encima como una pesada gorda a la que dificilmente podremos sostener, y acabemos todos en el suelo.
China, consciente o inconscientemente quizá ha soltado la más terrible arma secreta contra el capitalismo, un arma definitiva y que el "mundo libre" no puede parar. Será el fin del capitalismo y de nuestro preciado "mundo libre" sin duda. Quizá debería decir: "es" el fin. ¿Qué vendrá después?
El capitalismo se consumirá a si mismo, como Uróboros, devorándose la cola.
Pablo Jato.
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