Por Carlos Manuel Balderas
Octubre 2008 - México- La banda salió al asalto, aprovechando (no faltaba más) el ciclón financiero que azota al mundo, a río revuelto, los pescadores de billetes verde, lo hacen otra vez.
Cuando miran con regocijo que un gobierno incapaz y pasmado con lo que sucede en las pantallas de la tele y las computadoras, sin decir ni pío, que el frió que se siente no nos producirá más que un leve y pasajero catarrito y que para eso no hay mejor mejora que un mejoralito, nos vuelven a meter el piiiiiiiiiiiii.
Tanto presumir y presumir tanto, años de tener cada día mayores e históricas reservas en dólares, gringos por supuesto y que no se podían usar para reconstruir, por ejemplo, todo lo que la naturaleza con justificado enojo nos había mandado, o para construir y crear sueños tangibles que ofrecieran empleos y oportunidades a gruesas capas de la población que los reclama a gritos y sombrerazos, patadas y manazos, como lo podemos seguir viendo en esas pantallas (cómo agraden a los pobres escudos de los policías, escarmentémoslos gritan los loros). Todo lo que ayudaría a los verdaderos hombres del campo y de las ciudades fantasmales porque su alma anda en pena del otro Laredo y amenaza con regresar a dar mas pena…propia.
Esas sacrosantas reservas históricas lo son en realidad, pues comienzan a ser parte de ella y de ellos, como siempre, los de siempre.
Eran cerca de noventa mil millones de vapuleados dólares los que tenían reservados para su nuevo atraco, en solo dos días luego del anuncio oficial de quien oficia en la oficina del bosque de Chapultepéc, tocando la campana como días atrás lo había hecho en Wall Street, arrancando de tajo casi el diez por ciento de esa - para nosotros - colosal suma. Todo en aras de defender rabiosamente (por supuesto) al peso y estabilizar (but of course) el mercado y a sus mercaderes.
El saldo al final de la jornada es que faltan veinte centavos para que el Euro cueste dieciocho mini monedas de un peso, dieciocho mil de aquellas monedotas de plata.
¿Qué sigue?
Seguirán los muertos, por cualquier motivo. Ejemplo: en Chiapas 7 muertos por defender una zona arqueológica que el Instituto Nacional de Antropología e Historia no quiere cuidar.
O por oponerse a la despiadada y funesta privatización de los servicios educativos que deben de ser gratuitos según dice la Constitución. O por llevar a un hospital a campesinos heridos por el ejército.
O lo más seguro, los muertos del hambre que se va a venir como chivo, con mas fuerza, con toda la que puedan los granaderos de cuello y alzacuello duro.
Sus mantas son más sutiles, electrónicas y digitales: “Vamos por más” faltaba más |
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