Abril 2008- La OTAN: un solo bloque militar que fue creado por muchos países (denominados libres) para detener a un terrible enemigo común: el comunismo. Hoy ese comunismo, la amenaza, el enemigo ha desaparecido. Rusia es ya parte del mundo democrático (por no decir libre) así que la OTAN no tiene razón para existir. Tendría que haberse desmantelado hace años como se desmanteló el muro de Berlín o las estatuas de Stalin en la URSS pero no; sigue ahí y para dar fe de vida se han reunido en Bucarest todos los dueños de esos ejércitos en una gran cumbre internacional en la que no se debate su extinción, si no su ampliación. Parece que hay cola en la entrada de este club tan exclusivo sin que expliquen realmente cuáles son las ventajas.
El presidente de EEUU, George W. Bush, consciente de que no hay un enemigo claro y sintiéndose director de la orquesta, dijo que "la principal prioridad" de la OTAN debe ser aumentar su presencia en Afganistán y evitar el crecimiento de grupos terroristas como Al Qaeda. El terrorismo está de moda. Ahora el enemigo es un afgano en chanclas plantando Opio a 10 mil kilómetros de Paris.
El puesto de enemigo no puede quedar vacante. Sería absurdo mantener al gato si no hay ratones en la casa. Solución: que hagan un casting. Un gran casting para Bush y sus generales de la OTAN y que los jefes de estado formen un jurado. ANUNCIO: Castig para papel de enemigos del mundo libre. Se requiere que sean extranjeros, peligrosos y a ser posible muy feos. No se necesita experiencia.
Para muchos hoy en día es casi un honor ser enemigo declarado de occidente y veríamos con sorpresa que se presentarían más candidatos de los que imaginamos.
Pero ¿a quién consideramos enemigo? Supongo que aquellos capaces de hacer daño a los europeos, a su economía, a su forma de vida… Por el momento el daño lo ha provocado el aumento del precio del petróleo, la crisis económica, la mala gestión de políticas nacionales e internacionales, pero no se presentan banqueros en el casting. No se mira a los políticos corruptos ni a los empresarios como enemigos potenciales y menos aún siendo de la casa y vistiendo impecables trajes de Armani (que el diseñador me perdone) Causan más destrozos en Europa las consecuencias del cambio climático que cualquier bombardeo, pero atacar a las nubes sería una política demasiado difícil de explicar.
Una Europa unida, monobloque, sin fronteras, con una sola moneda y una sola ideología debe tener un solo ejército. Al menos en teoría suena lógico. Bien organizado podría ser un buen ahorro económico y una ventaja para todos, cualquier empresario podría verlo, pero inexplicablemente y por desgracia es todo lo contrario ya que los gastos de la OTAN se suman a los gastos militares individuales de cada país.
El mundo gasta aproximadamente 1.280.000 millones de dólares (un Billón doscientos ochenta mil millones) al año en armarse hasta los dientes mientras mueren cientos de millones de personas de sed, de hambre, de enfermedades absurdas casi erradicadas en Europa. ¿Acaso con ese presupuesto no se podría acabar con la pobreza y con ella, los posibles odios y enemigos? ¿No es mejor invertir ese dinero en luchar contra enemigos más localizados como el SIDA, la malaria, la hepatitis C...? Utópico, lo sé, pero ese dinero existe, está ahí, es físico y palpable, mucho más que cualquiera de esas amenazas que nos venden en la tele.
Cuando un misil entra en una casa y mata a una familia, ya sea por error o por que alguien les señala como enemigos simplemente porque no van a misa, no hay discursos que valgan. Los supervivientes serán automáticamente enemigos en potencia y candidatos voluntarios para un atentado suicida. Mejor sería que en esa casa entrara comida, agua potable, educación… Que entrara una visita con una mano tendida y no con una patada en la puerta. Mejor sería un médico, una enfermera… un veterinario que cuidara de los animales de una granja. Quizá simplemente una palabra amable o sincera. No creo que eso generara enemigos y seguramente costaría mucho menos. Lula, en Brasil le declaró la guerra a la pobreza, pero no tiene ejército suficiente.
La OTAN se ha convertido en un mercadillo en el que Bush, vendedor viajante, llega con las ofertas y las novedades del futuro. Guerra de galaxias y escudos antimisiles. Suena más a Hollywood que a Washington. Será por eso que la realidad parece una película mala.
Hoy, la OTAN y sus cumbres solo sirven para darle a los policías un entrenamiento intensivo con gasto de material antidisturbios. Es un hervidero de políticas y un trapicheo de influencias. Comilonas, puros y hasta vicios inconfesables para las visitas. Pierde prestigio y su existencia se convierte en algo cuestionable. Ya lo fue en su origen cuando los buenos y los malos tenían al menos líneas divisorias en un mapa. ¿De que sirve un ejército cuando la bomba va en una mochila por los túneles del metro?
Al final los enemigos seremos aquellos que no estamos conformes. Enemigos seremos aquellos que soñamos con un mundo distinto, con un mundo mejor.
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