De crisis, porno y autoritarismo
 
         
 

 

1-Abril-2009 - Prierma parte: De porno
En plena crisis económica, cuando el gobierno del Reino Unido pide austeridad a sus políticos y la gente mira con asombro como se derrumban los bancos y cae el poder de la libra, el marido de la ministra del Interior Jacky Smith, se compra y alquila películas porno con dinero público.

La ministra, sumida en el escándalo, dice que ya se ha devuelto el dinero, pero el daño a su imagen ya está hecho. Será que el marido tiene demasiado tiempo libre o que la ministra no va mucho por casa.

Pero ¿dónde está el pecado, cuando la corona inglesa gasta millones en hacer recepciones y dar a sus invitados infinitos lujos y atenciones? Extravagantes y  opulentos banquetes, servicios de todo tipo, bebidas de precio inalcanzable, lujos exóticos… A unos días del G-20 en Londres, que seguramente tendrá presupuesto para todo tipo de entretenimientos que no provocarán escándalo ni verguenza para nadie. ¿Es más escandaloso el entretenimiento cuando es de carácter pornográfico? Perfectamente legal en el Reino Unido, por cierto. ¿Y si hubieran sido películas de Harry Potter? Probablemente el escándalo hubiera sido mucho menor, suponiendo que hubiera llegado a ser escándalo.

¿No pagaba el propio Príncipe de Gales, con dinero público, algunos de los caprichos y visitas de su (en ese momento) amante? ¿No se utiliza el dinero de los contribuyentes ingleses en cosas infinitamente más ridículas e infinitamente más caras? Seguramente, si el pueblo supiera con detalle las cosas que se pagan, lo que cuestan los invitados y demás periféricos de la política, o lo que gastan los lores en tonterías superfluas, lo encontrarían mucho más obsceno que la peor película porno de Inglaterra.

Es solo eso, una anécdota ridícula. Como mucho, demuestra que los altos cargos, esos que se sienten superiores, seres imprescindibles… siguen siendo tan mortales y terrenales como cualquiera. Quizá hubiera sido más interesante saber con qué se excita la ministra de interior.

Apostaría a que todo ha sido una venganza o algún desliz provocado por alguien para dañar la imagen del gobierno, o sacarle a los medios un posible beneficio económico. ¿Quién puede saber lo que paga el marido de una ministra por internet? ¿El MI-5 que regenta su propia esposa? Sospechoso.

Y mientras Europa se escandaliza con la manera en que se da gusto el Sr. Richard Timney (marido de Jacky Smith) nadie dice nada de los caminos peligrosos (por ejemplo) que está tomando el gobierno de Silvio Berlusconi.

Segunda Parte, de autoritarismo
Silvio Berlusconi ha sido elegido presidente del partido PDL (Pueblo De la Libertad) que unifica a las fuerzas de la derecha italiana de cara al futuro.  El primer ministro italiano, en la clausura del congreso constituyente de esta nueva fuerza política, aprovechó para pedir una reforma constitucional que permita aumentar las competencias del jefe del Gobierno. Cuando Hugo Chávez dijo lo mismo, una auténtica avalancha de críticas cayó sobre el líder venezolano mientras se disparaban todas las alarmas. Sin embargo, hoy el viejo continente no parece asustarse por el perfil que está tomando la figura de il cavalieri. Está claro que llevar corbata sigue siendo en Europa un detalle importante.

Sus polémicas decisiones  sobre la identificación forzosa de rumanos, gitanos y otras etnias, la manipulación de la información al tratar de achacar las violaciones a mujeres al sector inmigrante, que casi provoca linchamientos a pesar de que las estadísticas demuestran que no es así, l a falsa moral al tapar el pecho desnudo de una mujer en un cuadro mientras regala puestos políticos a ex modelos o actrices de aspecto voluptuoso… y ahora, la insinuación de modificar la constitución para aumentar su capacidad de mando, resultan ingredientes peligrosos al ser mezclados con la crisis.

Berlusconi saca a relucir los problemas de gobiernos anteriores para justificar la reforma. “La experiencia reciente ha demostrado que en la acción de Gobierno el papel de jefe del Gobierno es fundamental y debería tener más poderes que de hecho por ahora son inexistentes” comentaba irónico. Seguro que Musolini estaría de acuerdo con eso.

Terminó su discurso diciendo que la prioridad ahora es sacar a Italia de la crisis económica, dando a entender que él y su partido son los que pueden guiar al pueblo hacia la luz. Miedo me da pensar lo que haría este señor con poder absoluto. Miedo da recordar que otros dictadores de la historia comenzaron con los mismos discursos, exponiendo las mimas necesidades.

El poder absoluto es una tentación que muy pocos han logrado superar. Unos se excitan con películas pornográficas, otros con visiones megalómanas, quizá con películas de romanos. No sé cuales son más peligrosas, las corporales o las mentales.

 
   
     
             
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