24-Abril-2009 Berlusconi, que cada día nos sorprende más con sus clases maestras de machismo, egocentrismo y vanidad, propone para el cargo de eurodiputadas italianas a modelos, actrices y otras chicas jóvenes de atractivo físico exuberante y dudosa capacidad intelectual. Misses de revista como Eleonora Gaggioli o Bárbara Mattera, bailarina en los programas de televisión de Mediaset, (cadena que él mismo regenta) concursantes de Gran Hermano y otras barbies de plástico que no saben absolutamente nada de política y que actualmente reciben un cursillo intensivo para poder ocupar un puesto con tanta responsabilidad.
El curso consiste en aprender a utilizar dos botones para las votaciones del parlamento europeo: Un botón para el SÍ, y otro para el NO. Algunas de las modelos han tenido dificultades por la complejidad de este concepto pero se esfuerzan porque la paga es buena y la publicidad está garantizada.
Berlusconi nos manda un claro mensaje: da igual quién ocupe el cargo de eurodiputado porque todo es una farsa. Y si todo es solo espectáculo y teatro ¿por qué no poner en escena actrices, vedettes y modelos? Poner prostitutas en cargos políticos tampoco sería descabellado, ya que por desgracia, el mundo de la política se ha convertido en eso, en un gigantesco burdel donde se practica el placer oral a todas horas y por dinero.
Mientras las listas del paro en Europa aumentan de forma incontrolada, la economía está fuera de control y la crisis nos acerca peligrosamente a los planteamientos más radicales de los años 30, el jefe del estado italiano se entretiene con la dura tarea de darle trabajo a sus mujeres favoritas. Sin currículum porque no hace falta, tiene las revistas con el poster central incluido.
Me pregunto cuántas personas llevan años preparándose para conseguir ese puesto. Personas capaces, inteligentes y responsables, que de la noche a la mañana cargan un serio inconveniente: no ser modelos de revista.
Il Cavalieri al menos es coherente con su pasado, cantante frustrado y ex presentador de televisión, y tiene claro que esto es solo un maldito espectáculo y que el parlamento europeo no sirve para nada. Dice que está aburrido de ver siempre las mimas caras. ¿Sabe algo que nosotros no sabemos?
Quizá su idea no sea tan mala. Quizá deberíamos unirnos a su concepto y poner en manos de otro tipo de personas la economía, ya que los expertos que trabajan con ella solo nos han hundido en la más terrible de las crisis. Dejemos en manos de modelitos de revista el gasto público, porque por muchos zapatos de marca que se compren dudo que gasten o roben más que los serios y concienzudos contables que la manejan.
Convirtamos la eurocámara en una pasarela, que desfilen vestidos y bikinis, para que no tengan que desfilar soldados y policías por las calles. No sería mala idea. Que hagan estriptis enormes varones de músculos brillantes tirando la ropa por los escaños, con las reformas legales escritas en su anatomía. ¡Que en vez de atril para discursos pongan directamente un escenario con orquesta! Yo también estoy harto de escuchar la ambigua voz de Europa protestando por todo, tratando de de hacerse oír, con su tono de sabiduría retórica… para nada. Mucho ruido y pocas nueces. Europa habla y habla sin parar de unos temas y se calla otros, convirtiéndose en el filtro todo poderoso de la información.
¿Tenemos que elegir entre masones y modelos? Berlusconi, criticado por todo el mundo por esta decisión, que a pesar de todo llevará a cabo simplemente porque le place, quizá tenga una solución maestra. Puede que nos haya demostrado e iluminado con decisión sabia, la verdadera cara de la nueva Europa. Una Europa con tacones y pechos operados, dispuesta a que Zeus venga a raptarla en su ferrari. Zeus llega tarde. |