17 Noivembre -2008 - Apenas lo que ha durado el click de una foto. Cualquiera diría que se han reunido solo para despedirse de Bush y presumir de vuelta a casa. Obama no ha asistido, luego pocos acuerdos para el futuro se habrían hecho; la pieza clave para los años venideros no ha tomado parte, a pesar de ser más influyente que todo el G 20 junto, por mucho que Sarcozy quiera sentir que Europa también manda.
¿Se puede realmente cambiar el rumbo, crear una nueva dirección y encontrar soluciones tan elevadas en tan solo 24 horas? Entonces debería haber un G-20 cada semana o cada mes. O será que los políticos nos han tomado el pelo durante años.
Si tan solo se solucionara una cosa por reunión ya sería un avance, por ejemplo para los refugiados de hoy en el Congo. Pero no seamos ingenuos. No se puede cambiar el mundo, ni pensar en soluciones juntando durante un día a los jefes de estado, ni juntándolos un mes. ¿Entonces, ha sido una cumbre de mentira? Tanto como esta extraña crisis que sube y baja con la luna. Y encima les dio tiempo hasta de hacerse dos fotos. No es creíble.
Lo que sí parece claro que los “dueños del mundo” necesitan un cambio drástico. Les molesta y les estorban ciertas libertades, ciertos privilegios sindicales, los esclavos no son del todos esclavos. Hay que despedir a miles de empleados pero no hay excusas, ¡inventemos una crisis! Ahora los gobernantes, una vez con las manos en los bancos, pretenden que los sindicatos reinventen los derechos que tanta sangre y sudores han constado alcanzar a los trabajadores. Ahora los empresarios gritan por romper las pocas barreras que les quedan para hacer de la economía una esclava sexual más, entre sus concubinas de costumbre.
Al final todo estará bajo control y algún día despertaremos sin saber cómo ha ocurrido, cuándo ha ocurrido…
Y los agoreros del apocalipsis se quedaran sin trabajo. ¡Ya todo está en su sitio! Ya no hay crisis.
Pero son los mismos que nos han llevado a la ruina los que se reúnen para solucionar las cosas, y cual mortajeros ocupados, se la pasan tomando medidas al cadáver de la economía, para meterlo en una caja, envuelto para regalo.
¿Dónde están los revolucionarios? ¿Ya no hay quien se ponga delante y diga “basta”, no hay lideres, no hay ideas ni ideales? ¿dónde están esos que se ponen de pie y gritan, los que se nieguan a ser manipulados y a que nos manipulen?
Dónde esta el que se ponga de pié y les diga al G-20 que nosotros somos el G-6 mil millones.
Y los que lo han roto y arreglado regresan a sus países para contarnos lo que ha dicho la voz de su amo. En 5 minutos han tomado dictado, han recibido instrucciones, porque dudo que les haya dado tiempo a debatir nada más importante que el vino de la cena..
Nos están mintiendo, engañando. Nos están exprimiendo. Tenemos demasiadas libertades y demasiados derechos y los dueños quieren más, más beneficios, más control. ¿Están hartos de que la economía dependa de las monedas que nos dan a fin de mes.
¿Acaso nadie va a levantar la voz? ¿Acaso nadie tiene una idea que de verdad cambie la marcha y el curso de los tiempos? Estamos tan envenenados y dormidos, tan drogados y domesticados que ya no sabemos pensar, no sabemos ver ni entender qué está pasando? Y si lo hacemos, preferimos no hacerlo.
Los revolucionarios no tienen el apoyo necesario. Los esclavos no se merecen a los que han dado la sangre por ellos. Son tantos los que han luchado y muerto para esto… para acabar con un capitalismo reciclado al hipercapitalismo salvaje y encima ahora, salvador.
Y si agachamos la cabeza será porque no nos queda otro camino. Por que no queremos otro camino. Nadie quiere perder los poquitos privilegios que nos quedan. Nadie quiere perder el cómodo sillón de casa, nuestra casa, que es en realidad del banco o de algún otro agiotista, ni perder el santo trabajo, que no es más que esclavitud organizada. Nadie quiere perder la sensación de estar libre, no quiere nadie ser señalado y salirse del camino. ¿Tanto miedo nos da? Tanto miedo nos da cambiar de rumbo, acabar con lo que nos mata, dejar de asesinar al planeta, dejar de agotar los recursos… ¿tanto miedo nos da mirar la realidad? Que preferimos la mentira que los G-20 nos inyecta en la televisión. Pues entonces, tendremos lo que nos merecemos. Ni más, ni menos. |
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