<el mundo

USA-Mayo-2006 Hasta hace solo unos días los inmigrantes ilegales eran un río subterraneo, un río que se movía bajo la legalidad y fuera del alcance de la vista. Un río humano de "esclavos" que de forma voluntaria aceptan esa condición sometidos por el hambre y la pobreza. Millones de seres humanos que prefieren ser esclavos de los ricos antes que morir libremente de hambre y de tristeza en su propio país. Los inmigrantes indocumentados han sido hasta hoy una masa tímida y temerosa del gran Gobierno de los Estados Unidos y han entrado a escondidas, de rodillas, agachados y penando, pero a pesar de ello, es un gran río de riqueza, de riqueza también subterranea y silenciosa que casi nadie quiere admitir pero que crece a la vista de todos. Hoy ha ocurrido un fenómeno increible, porvocado sin duda por la presión a la que se ha sometido a esta humanidad de alma robusta. Hoy, ese río caudaloso y fuerte se ha revelado y ha salido a surcar las tierras, el asfalto, bajo el sol, con fuerza, gritando, queriendo dejar de ser una sombra en el desierto. Y ese río baja con tal fuerza y tal escándalo que ahora asusta a los que pretendían ignorar su existencia. Los indocumentados claman justicia social, claman legalidad, exigen dejar de trbajar y de actuar como esclavos temerosos, para pasar a ser seres humanos, con dignidad y con derechos y eso, sin pensar ni por un segundo, en olvidarse del trabajo.

Se han unido las aguas de miles de almas, millones de almas de indocumentados, exindocumentados, nacidos en México, Colombia, Guatemala.. en territorio americano, pero de raices fuertes en su pasado; y esos ríos quieren llegar al mar, llegar a la legalidad, a un destino libre. EEUU, que tanto habla de ser la luz de la libertad, de los derechos humanos y gasta cientos de miles de millones de dólares para llevar la democracia a pueblos lejanos como el de Irak, si de verdad defiende los valores de los que tanto presume, tiene que dar ejemplo y liberar a sus esclavos modernos, esclavos de las mafias, la pobreza, de la ilegalidad, de la extorsión... ¡Basta! Ese pueblo, ese mundo de gente que corre de Este a Oeste y que llegó al Norte desde el Sur, esta pidiendo a gritos Igualdad y justicia. ¿Cuál será la respuesta? ¿Es hora de crear un conflicto? ¿de enviar al ejército? ¿A la Guardia nacional? ¿Para impedir qué?

La Gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, gastó 10 millones de dólares adicionales a su presupuesto anual, para mandar más tropas de la Guardia Nacional a la forntera (además de las que ya están ahí) como medida preventiva. ¿Preventiva? Son más de 25 millones de latinos reconvirtiendo la cultura, el idioma, el aspecto y las tradiciones de EEUU por mucho que les pese a los güeritos conservadores. El 12 de mayo se supo que el presidente George W. Bush está considerando el envío de miles de efectivos de la Guardia Nacional para reforzar la frontera con México. Si llega la Guardia Nacional me pregunto hacia qué lado apuntarían sus cañones, me pregunto qué pensarán esos soldados americanos que son, o han sido inmigrantes indocumentados, hijos de inmigrantes... soldados americanos que se llaman Rodríguez, López, Armando, Juan, Adela, Carlos... Esos Marines que dan su vida por las barras y estrellas y llevan en el bolsillo las cartas de sus hermanos escritas en español. Porque le guste o no a los gueritos, los latinos son ya parte del país, son soldados, alcaldes, guardacostas, policias, secretarias, empresarios, mecánicos, ingenieros, artistas... Quizá sean los mejores patriotas del imperio, ese imperio que ahora no sabe que hacer con esta revolución de sus esclavos.

Tal parece que los políticos querían dejar pasar estas aguas turbulentas, creían que dejando pasar la corriente, esta perdería fuerza y todo volvería a su cauce normal, al subterraneo, a la oscuridad... y así retomarían el control. Pero dudo mucho que estas aguas retrocedan. Esto no es una subida provocada por las lluvias temporales. Esto es un Tsunami creado por años y décadas de injusticia, años de hipocresía... No se puede ignorar a tanta gente, no se debe. Será amejor construir un cauce correcto para esta voluntad, un cauce que tranquilice las aguas y las haga productivas para todos. Aprendamos a navegar en vez de construir diques para un río que no para de crecer.

 
World Image Press
 
     
     
La revolución de los "esclavos"
Por John F. Miravalles / WIP
   
Ver: "¡Como buitres!"
 
 
       
Manifestación de inmigrantes en Los Angeles. CA
 
       
   
 
 
Manifestación de inmigrantes en Los Angeles. CA. Fotos: Dave Bullock
 
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