USA 15/18 Mayo 2006 - ¿La Guardia Nacional a la frontera? El presidente Bush ordenó el envío de 10.000 efectivos del ejército que se suman a los que ya había (más de los que han anunciado) y a los 30.000 agentes de "la migra" que tratarán de impedir el paso de inmigrantes ilegales en su inmensa mayoría mexicanos. La respuesta de la administración Bush, contraria al sentimiento de la mayoría de los norteamericanos (según encuestas) es desproporcionada y peligrosa. Dan Bartlett, consejero de la Casa Blanca opina que enviar tropas "no significa la militarización de la frontera" ("...the move does not represent a militarization of the borders") pero, entonces: ¿qué significa?
En un intento de equilibrar la balanza política, Bush suelta la liebre de la posible legalización de los hispanos que ya estén en territorio de EEUU. ¿Intenta poner a los inmigrantes presentes en contra de los futuros? Intenta que los inmigrantes que ya están en territorio americano le permitan cerrar la puerta a los que vienen a cambio de la "green card"? Divide y vencerás dice el famoso refrán que con tanto empeño quieren aplicar los políticos, porque saben el tremendo problema que se les viene encima si por alguna razón todos los latinos se levantaran y se negaran a que las fronteras se cerraran de forma total. ¿Es eso posible?
Imaginemos por un momento qué pasaría si en cumplimiento de alguna de esas funciones indeterminadas, un soldado del Guardia Nacional matara a un inmigrante. Al igual que ocurre con las escuchas telefónicas del NSA dirían que "todo lo que hace la Guardia Nacional es legal". No habría investigación, ni culpables, ni delito. Al fin y al cabo, en el pasado, la policía de fronteras (la "migra") ya asesinó a varios inmigrantes, algunos incluso menores de edad que estaban aún en territorio mexicano y no hubo consecuencias. Muere un indocumentado diario al intentar llegar "al otro lado", en 2005 fallecieron 445 la mayoría en los desiertos de Arizona y Nuevo México, según datos de la Cancillería mexicana pero no se dice cuántos de ellos por armas de fuego.
¿Dispararán los soldados contra los indocumentados? ¿Y después de eso, qué? ¿Perseguirán los soldados casa por casa a los pocos que puedan colarse bajo los tanques? Más del 25% de la Guardia Nacional es de origen hispano, ya que a muchos se les ofreció servir en el ejército a cambio de la nacionalidad. ¿Y si ese 25% o el 10% de la Guardia Nacional se revela? ¿Y si ese soldado llamado González, Santos, Raúl o Pedro se niega a disparar contra sus hermanos hispanos? ¿Van a seleccionar a la tropa antes de enviarla? Y si lo hacen, ¿han pensado lo que harán o cómo se sentirán esos soldados hispanos discriminados?
Los hispanos son más de 38 millones, (legales o no) el 12% de la población de EEUU. ¿Cuántas tropas habría que mandar para controlarles? ¿Y si los hispanos se unieran, esta vez de verdad, para hacer un gran boicot? Me refiero a que el boicot pasado "fracasó" simplemente porque la mayoría de los inmigrares quieren a EEUU y no desean nada malo, ni seguir corrientes que en realidad son solo estrategias políticas para beneficiar a determinados grupos minoritarios; pero si les dan un motivo que les afecte a todos, una sola razón que llegue al corazón a todos por igual, el boicot será real, m´s que eso, podría ser un muro aún más alto que la propia frontera. Puede que hasta esos tanques cambien el lugar a donde apuntan y se vuelavan contra esos ambiciosos político que cuentan todo con sus estadísticas menos una cosa: el espíritu latino. Pocas veces se vuelve una sola fuerza, pero cuando lo hace, los huracanes parecen brisas de primavera.
¿Y qué piensan en México? El boicot, extendido a México una vez herido el orgullo patrio de los mexicanos podría ser fatal, tanto para Bush, para la economía de USA, como para el propio Fox, encarcelado entre sus compromisos con EEUU y los de su partido en plena campaña electoral. Me pregunto cuántos senadores republicanos que apoyan la medida, tendrán en su servicio domestico hispanos ilegales. ¿No sería más rentable para EEUU, utilizar el dinero que les va a costar movilizar al ejército, legalizando a los indocumentados?
Está claro que Bush no sabe arreglar su política exterior si no es por la fuerza. Intenta impresionar a su pueblo, amedrentar a los posibles enemigos, que si no existen, ya se encargará él de hacerlos realidad. Pero Bush tiene o debería tener asesores, buenos y elevados asesores ¿aprueban ellos estas medidas? ¿Será una maniobra de distracción ante el escándalo de las escuchas telefónicas y el espionaje? Quizá, lo de invadir Irán es muy costoso y Bush anda buscando otro conflicto militar incluso en territorio nacional, con tal de tener una excusa para no tener que dejar el gobierno. ¿Cuál es la única manera de que el presidente no abandone el gobierno tras dos mandatos seguidos? El estado de guerra. ¿Es eso lo que quiere? ¿Con México? ¿Es eso lo que quieren lo norteamericanos? Sería la locura más grande jamás cometida.
Fox, como lo haría cualquier presidente en cualquier país, tendría perfecto derecho a enviar las tropas mexicanas a la frontera, simplemente como acto preventivo, incluso podría tomar el asunto como un problema diplomático a gran escala y expulsar a todos los estadounidenses del país, ya que habría cañones de tanques apuntando hacia territorio mexicano (¿a dónde apuntarán los cañones si no?)
Está claro que los “brownies” (como llama Bush a la raza mexicana) ya no quieren seguir siendo tratados como esclavos y mucho menos, pasar a ser el blanco de los soldados. Esta vez, la unión de los hispanos se hace imprescindible. Necesaria para la supervivencia. Ya no solo por el hoy, si no por el mañana. ¿Trabajarán con la cabeza agachada los latinos (legales o no) mientras tratan a balazos a sus hermanos? ¿mientras los cañones de los tanques les apuntan y les niegan la dignidad?
Esta vez Bush se ha pasado de la raya, esa raya que dibujada en el mapa es solo eso, pero que para millones de personas es la vida.
Por John .F. Miravalles / WIP |