Nos califican de "parcialmente libres"
19 - Enero - 2010 -Las libertades civiles y los derechos políticos de los ciudadanos en Latinoamérica registraron un "significativo" retroceso en 2009, particularmente en Centroamérica, pero también en algunos países latinoamericanos, entre los que figura Bolivia, según el informe anual de Freedom House, organización independiente, que revisa cada año el estado de las libertades civiles y los derechos políticos en 194 países. El reporte indica que el año pasado empeoró el respeto de estos derechos por cuarto año consecutivo.
Representa el periodo más largo de deterioro de las libertades en los casi 40 años en los que Freedom House lleva publicando su informe Libertad en el Mundo. Según el informe, 2009 estuvo marcado por una represión contra defensores de los derechos humanos y activistas pro democracia. Latinoamérica registró "significativos retrocesos en 2009, particularmente en Centroamérica. Honduras perdió su estatus como democracia electoral debido al golpe de Estado y Guatemala, Nicaragua y Venezuela también registraron declives", señaló el informe de la organización.
Entre los países parcialmente libres figuran Guatemala, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Colombia, Haití, Ecuador, Bolivia y Paraguay. Señala que los retrocesos en Honduras y en Nicaragua fueron "evoluciones destacadas" desde el punto de vista negativo, "en un año de un declive generalizado en Centroamérica". No obstante, algunos países han fortalecido sus instituciones democráticas, como ha sido el caso de Chile, Brasil y Uruguay.
Muchas veces estos informes, por más que sean efectuados por instituciones que se consideran independientes, van acompañados de prejuicios que evitan decir las cosas por su nombre y no valoran los esfuerzos o condiciones especiales de cada país en particular. Sin duda, las libertades están en riesgo en varios países que sufren los embates de la pobreza, la violencia, la intolerancia, la confrontación o los errores políticos de sus líderes. Pero las instituciones que efectúan análisis sobre el estado de los derechos y libertades no siempre miden con la misma vara a unos y otros, ni a determinadas situaciones. Por ejemplo, preguntamos, ¿como se valoran el respeto a los derechos humanos y a las libertades de los inmigrantes indocumentados que viven en Europa y Estados Unidos? Los eufemismos que algunas veces utilizan algunos organismos para evitar decir las cosas por su nombre, no hacen otra cosa que dejar una estela de dudas.
Por lo demás, los latinoamericanos en general, y los bolivianos en particular, sabemos de las limitaciones que existen en cuando a las libertades. Nuestro país tiene problemas heredados del pasado y también creados en la actual coyuntura. Se incluye a Bolivia en la lista de países "parcialmente libres". ¿Cómo se puede interpretar esta definición? Tal vez se pueda traducir como "medio esclavos", pero sería bueno que los autores de la encuesta se interioricen de los esfuerzos de los bolivianos por acabar con la exclusión social, por incorporar a todos los bolivianos a la vida activa plena de la Patria, y también valores la nueva Constitución Política del Estado de Bolivia, que declara a nuestro país "libre, independiente y soberano", y que esta condición no es una simple declaración, si no producto del esfuerzo de todo un pueblo por romper las cadenas de dependencia y fortalecer un proceso democrático en el que todos los ciudadanos bolivianos tengan los mismos derechos y obligaciones.
Este es un proceso en construcción, con sus aciertos errores y dificultades, que mantiene, evidentemente, a medias el proceso de cambio en el que está empeñado el pueblo boliviano, en eso debemos estar de acuerdo, pero se trata de un proceso que todos esperamos lograr que se consolide, fortaleciendo las libertades, derechos y prerrogativas ciudadanas sin medias tintas, y con la plenitud que supere la actual transición, que evidentemente, por el momento, deja mal parada la institucionalidad, especialmente del sistema judicial. Pero con todo, somos libres de decirle al mundo que hemos escogido nuestro modo de vida en las urnas, con la mayor participación de la historia democrática del país, y en el pleno ejercicio de las garantías y libertades ciudadanas.