México
Salinas y Zedillo, asesinos de la economía, andan libres, mientras los campesinos de Atenco están en prisión

Por Pedro Echevarría

1. Que los saqueadores y políticos estén en la calle gozando de sus riquezas y que decenas de miles de inocentes estén en las cárceles, ya es en México un “hecho común” que ya todo mundo sabe. Es tan repetitiva la frase como decir que debería ser lo contrario: que Salinas y Zedillo deberían estar tras las rejas por llevar al país a la bancarrota y mis admirados campesinos de Atenco, que encabezaban la lucha por la tierra y se solidarizaron con otras tantas batallas de explotados y oprimidos en México, deberían estar en libertad para seguir siendo parte de las luchas de liberación. Por eso varios hemos dicho siempre que el mundo está de cabeza y para ponerlo de pie debemos enfrentar decididamente a nuestros enemigos los opresores.

2. El ex presidente Salinas, queriéndose hacer chistoso, reconoce que dejó en 1994 la economía mexicana apenas “prendida con alfileres”, pero que el culpable del gigantesco desplome fue Zedillo que al tomar posesión de la Presidencia “le quitó los alfileres”. Pero qué gran cinismo de políticos encumbrados mientras el pueblo de México, en vez de enviarlo a la cárcel -o por lo menos colgarlo en el asta de la bandera del Zócalo- le importa un carajo el pleito entre los políticos. Pienso que siguiendo los “usos y costumbres” de los pueblos indígenas, esos dos personajes que han trabajado –y aún trabajan al servicio de los yanquis- se verían muy bien colgados en las dos torres de la catedral de México, en el centro del México destruido con sus políticas.

3. El presidente Salinas en México es el equivalente de Ménem en Argentina, Fujimori en Perú o Collor de Melo en Brasil. Fueron personajes que con toda irresponsabilidad y de manera abierta destruyeron la economía de sus países y nadie se atrevió a llevarlos a la cárcel y que permanezcan en ella a perpetuidad. México había sufrido una tremenda crisis en 1982 y durante todo el sexenio de De la Madrid, pero durante el sexenio de Salinas –después de enormes sacrificios del pueblo- pudo recuperarse. Pero Salinas aprovechó toda la coyuntura neoliberal privatizadora para entregar todas la riquezas públicas, las mil 500 paraestatales, a los empresarios privados. Zedillo continuó con esa política entregándole al PAN empresarial el mismo gobierno.

4. ¿Puede olvidarse acaso aquella brutal represión de aquel 3 de mayo 2006 por la mañana cuando un grupo de floricultores “se resistió a dejar sus puestos de venta y desalojado en forma brutal por elementos policíacos municipales y estatales? ¿Que el día siguiente más de dos mil integrantes de la Policía del Estado de México y la Policía Federal Preventiva entran fuertemente armados al poblado de San Salvador Atenco y se enfrentan con un reducido grupo de campesinos desarmados del Frente de Pueblos produciéndose allí violaciones a las mujeres y golpes brutales y torturas a los hombres, por parte de las fuerzas del orden? ¿Que más de 200 personas fueron detenidas, de las cuales 189 son recluidas en el Penal de Santiaguito, otros hospitalizados y cinco extranjeros fueron deportados?

5. Esa represión contra los campesinos de Atenco fue la revancha del presidente empresario Vicente Fox contra los campesinos que cinco años antes se negaron a vender –pero también a malvender- sus tierras y evitaron la construcción de un aeropuerto. Por ese motivo los gobiernos panistas de Fox y de Calderón mantienen a más de 10 líderes campesinos en prisión. ¿Por qué Fox no acudió a otros pueblos a pagar unos centavos por cada hectárea de terreno? Los campesinos no desfalcaron ni mataron a nadie, ¿pero qué tal los Salinas y los Zedillo que iniciaron el desplome del país que hasta hoy no se recupera causando la muerte de miles de habitantes por hambre, de miles de de campesinos que han querido cruzar la frontera hacia EEUU y otros cientos de miles que por necesidad adoptaron el camino de la “ilegalidad”?

6. Lo que sucede en México es que por lo menos el 90 por ciento de los políticos que hoy ocupan el poder -del PRI, PAN y otros partidos- se formaron durante esos dos sexenios a la sombra de Salinas y Zedillo. Cuando esos personajes están en México pasan el tiempo en “visitas” en casas de sus amigos y en reuniones sin fin acordando estrategias políticas. Ha sido en la historia tan grande el poder presidencial –en el régimen presidencialista mexicano- que no hay político que no haya recibido favores de arriba. Mucha gente no entiende porque se culpa a Salinas porque se olvida que un alto porcentaje de políticos que están en la cumbre –el presidente de la República entre ellos- tuvieron acuerdos y concertaciones con él.

7. En México, con excepción de Madero que fue encarcelado y asesinado injustamente en 1913 por el general golpista Victoriano Huerta, bajo los órdenes del embajador de los EEUU, ningún presidente ha estado en prisión. Madero no merecía la cárcel porque, aunque persiguió a los zapatistas y la revolución que encabezó en 1910/11 terminó transando con el porfirismo, todavía podían suceder muchas cosas; no se puede decir los mismo de la mayoría de los presidentes que han permitido el saqueo del país por los empresarios y ellos mismos se han adueñado del presupuesto público como Calles, Abelardo Rodríguez, Alemán, López Portillo, Salinas y Fox. Si las cárceles estuvieran hechas para los violadores de la justicia estarían llenas de empresarios y funcionarios públicos.

 

En algún lugar...
   
 

Por qué SÍ a la generación del NO

Por Gerardo Fernández Casanova

3 - Marzo - 2010 La semana pasada un  grupo de importantes intelectuales se manifestó ante la opinión pública, mediante un desplegado periodístico titulado “No a la Generación del No”. Su importancia hace mérito al estudio de su propuesta y a posicionarse ante ella. Procedo:
1.- El documento inicia con una aseveración confusa: “Trece años llevan detenidas las reformas de fondo que el país necesita”. ¿Cuáles reformas? La derecha tiene su catálogo de reformas neoliberales pendientes, como también lo tiene la izquierda en sentido diametralmente opuesto. En tanto que intelectuales, los firmantes tendrían que honrar su función de ilustración a la sociedad y no caer en la ambigüedad.

2.-  Se refieren a la propuesta de reforma política de Calderón –materia central del manifiesto- como amenazada por la parálisis legislativa y, con un sesgo impropio de un intelectual respetable, formulan la sospecha de si el rechazo obedece a que, por primera vez, la propuesta está diseñada para beneficiar al ciudadano y no a los partidos. Tendrían que explicar en qué se beneficia al ciudadano. ¿Con la reelección de legisladores y ediles? o ¿Con candidaturas por fuera de los partidos? A simple vista este humilde servidor no encuentra el tal beneficio. ¿Por qué no mejor se propone  que el régimen de partidos se corrija para impedir su burocratización?

3.- Dicen los intelectuales que la propuesta significa el mayor cambio político desde 1994 y, sobretodo, que es la llave para introducir cambios mayores en otros ámbitos: económico, social, internacional, jurídico y de seguridad. Seguramente no les pareció importante la reforma de 2007 que dispuso un principio de control de la intervención de los poderes fácticos y mediáticos en los procesos electorales. Como no me las doy de intelectual me puedo permitir la sospecha: ¿Será que no les gustó que le quitaran el negocio a Televisa y TV Azteca?

4.- Para rematar, los manifestantes sugieren: “amigos legisladores: aprueben las reformas y demos inicio al debate de fondo”. Aunque usted no lo crea, la cita es textual. En lenguaje llanero: como cuates, no la hagan de tos con las reformas y luego platicamos de lo que quieran. ¿No será que lo que hay que debatir son precisamente las dichas reformas?

Francamente y a despecho de ser incluido en la “generación del No”, lamento el desperdicio de espacio y de nombres respetables –muchos de ellos- que accedieron a firmar tan deleznable documento. Yo, tal como reza el título de este artículo, me declaro por el “SI a la generación del NO”. Mis argumentos:

1.- Coincido con el manifiesto en el hecho de que México está entrampado, pero somos muchos los que consideramos, y lo hemos argumentado y demostrado, que ello obedece a la adopción de un modelo depredador desde hace más de veinte años, justamente el de las llamadas “reformas estructurales y de fondo”. Somos los que no supimos o no pudimos decir que no a quienes, desde Miguel de la Madrid y Salinas, aceptaron, sin mayor negociación y menos patriotismo, las recetas impuestas por el FMI,  el BM y la OMC para desmantelar al estado y hacerlo abandonar su responsabilidad en la conducción de la economía en beneficio de la población. Con Zedillo, Fox y Calderón se ha mantenido el mismo designio neoliberal y nuestra insuficiente capacidad para cancelarlo. Todos esos atropellos a la vigencia del estado nacional fueron, voluntaria o involuntariamente, aceptados por una generación del Sí, la que ha venido decayendo en la medida que se ha cobrado conciencia de la perversidad del modelo. El No resulta obligado.

2.- También coincido con esos intelectuales que afirman que la generación del No “tiene detenido a México”. En efecto, de haberse aprobado todas las iniciativas de nuestros ilustres gerentes presidenciales, ya no habría quedado nada para rescatar al país. Desde la calle, con tomas de tribunas y, cuando ha habido oportunidad, en el debate parlamentario,  hemos podido detener a México en su caída a la debacle. Pero, además, la lucha se da en afirmativo, con la bandera del Proyecto Alternativo de Nación.

3.- Desde luego que la propuesta de reforma política que defienden facilitaría la aprobación de las otras reformas que les interesan. Con ello me dan motivo más que suficiente para rechazarla. No podemos permitir que impongan su reforma laboral, ni la privatización de las empresas nacionales de la energía, ni el IVA en alimentos y medicinas.

Para cerrar. No acostumbro acudir a la descalificación de quienes opinan de manera diferente a la mía pero, en este caso no la puedo dejar pasar. Los responsables de la publicación del manifiesto son Jorge Castañeda y Héctor Aguilar Camín, autores también de la propuesta que, entre otras linduras, promueve la anexión de México a los Estados Unidos y que ya comenté en estas páginas. Castañeda es responsable de la destrucción del prestigio de México en el ámbito internacional, como secretario de relaciones exteriores de Fox. Aguilar Camín cuenta en su brillante curriculun el haber sido el intelectual orgánico del tenebroso Carlos Salinas, tapadera de todas sus trapacerías. De Castañeda habrá que agregar su membrecía en el club del No: fue  él quien en 2005 declaró públicamente que a López Obrador habría que pararlo a “como dé lugar”, lo que para algunos significó una invitación al magnicidio o, por lo menos, la legitimación del fraude electoral ¡El gran demócrata! ¡Desvergonzado!   

Gerardo Fernández Casanova

gerdez999@yahoo.com.mx





     

Secretos, silencios y complicidades

Por Laura M. López Murillo

En algún lugar secreto, en las catacumbas  de la violencia donde se recluyen las manifestaciones de la maldad, no se percibe luz alguna ni se vislumbra el alivio de la justicia, porque los mecanismos de la perversión obstruyen todas las esperanzas…

El abuso, en todas sus manifestaciones, sobrepasa la condición física y se aloja en un recoveco de la mente; ahí, cunde el pánico y se obstruye el razonamiento, se extinguen todas las soluciones y las vías de escape se desvanecen en un laberinto de sentimientos contrastantes.

El abusador lesiona el cuerpo de su víctima y distorsiona la realidad al sobrevalorar su poder; todo victimario es un manipulador y las víctimas no se percatan del engaño;  en esa falacia se sustenta la asimetría del poder entre la víctima y el victimario y sólo prolifera en el oscuro entorno de los secretos. Es por eso que el silencio es el ámbito de los abusos; sólo en la secrecía se perpetran y se perpetúan.

Sin embargo, la existencia de los secretos es relativa. Tarde o temprano, por oscuros que sean, todos los secretos emergen a la superficie, esclarecen la percepción de la víctima y cauterizan sus temores. Es entonces cuando el victimario pierde la aureola que le otorgaba poder y se transforma en un ser humano vil y monstruoso.

Y es entonces cuando se confrontan los convencionalismos, cuando la verdad de la víctima debe superar los obstáculos de los prejuicios y elucidar la falsa imagen del victimario.  Y suele suceder, que la lucha contra las inercias del conservadurismo y del criterio predominante es tan cruel como el abuso padecido. Las víctimas se enfrentan a una extensa red de complicidades hilvanada con los hilos del poder.

Esa travesía contracorriente exige una determinación extenuante, una valentía extraordinaria y una convicción imperturbable… por la crueldad de las ironías, ese sinuoso trayecto hacia la justicia lo  transitan las víctimas de acoso y abuso que suelen pertenecer a grupos minoritarios caracterizados por la debilidad y la sumisión: las mujeres y los niños.

Hoy por hoy, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) afirmó que siete de cada diez mujeres mayores de 15 años han sufrido agresiones violentas y una de cada tres de ellas padece maltrato de su compañero íntimo. Asimismo, la CNDH indicó que el 12.4 por ciento de las mujeres que trabajan han resentido al menos un acto de acoso y el 29.9 por ciento han padecido la violencia laboral, en tanto que el 19.2 por ciento reporta violencia física al interior de sus hogares. La directora de la Red Nacional de Refugios, Margarita Guillé expuso ante la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados que debido al nivel de violencia social que se vive desde 2006, el número de mujeres amenazadas que acuden a un refugio aumentó un 30%.

Y el pasado 20 de febrero, en la parroquia de El Altillo, en la Ciudad de México, las siete víctimas del sacerdote pederasta Marcial  Maciel expusieron durante casi cuatro horas su postura y plantearon sus demandas ante el obispo Watty, el visitador apostólico que les envió el Vaticano para recabar sus testimonios y elaborar después un informe sobre los Legionarios de Cristo.
 “Les debe haber gustado si tardaron tanto tiempo en denunciarlo” fue la deleznable declaración de Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec, Estado de México, a propósito de las primeras víctimas de curas pederastas que hicieron pública su experiencia, que exhibe la intrincada red de complicidades y silencios en el escabroso ámbito de las jerarquía católica.

Mientras tanto, en Alemania se espera que el papa Benedicto XVI se pronuncie de algún modo sobre el escándalo por los casos de abuso sexual y maltratos en colegios católicos de elite que desde hace semanas no dejan de salir a la luz. La agrupación reformista católica “Somos Iglesia” solicitó formalmente la intervención del Papa  porque el tiempo en que Joseph Ratzinger (el actual Papa) fue arzobispo de Múnich entre 1977 y 1982 corresponde a los años en que se produjeron los casos de abuso, según el portavoz del organismo, Christian Weisner.

Sí… la ruptura del silencio es apenas el principio de un calvario; la búsqueda de la justicia suele ser un verdadero tormento, tan violento como el flagelo del abuso, porque  los mecanismos de la perversión obstruyen todas las esperanzas…

 Laura M. López Murillo

enalgunlugarlaura@hotmail.com
http://enalgunlugarlaura.blogspot.com
*Lic. en Contaduría por la UNAM con Maestría en Estudios Humanísticos, Especializada en Literatura en el Itesm.